Ahora la residencia tiene web!

Queriamos contarles que finalmente y gracias al trabajo de todos y todas, tenemos un sitio web, que es www.residenciaayni.com.ar
Los invitamos a conocerla. Allí encontrarán toda la información actualizada de nuestras actividades y nuestra opción de turismo responsable de alojamiento en Humahuaca. Muchas gracias a todos/as por lo que cada uno aportó desde su lugar, para que este sueño sea posible y concreto. Los esperamos.

Presentación

El Proyecto Ayni nace en junio del año 2002 con el objetivo de brindar una propuesta de educación a jóvenes aborígenes de la Quebrada de Humahuaca a través de la creación de una Residencia Estudiantil Comunitaria. Se presenta a las Fundaciones Arcor y Antorchas para su evaluación, para ser luego aprobado y financiado por estas instituciones.

Esta iniciativa se crea con el objeto albergar a todos/as los/as jóvenes de ambos sexos que deseen continuar sus estudios secundarios en la ciudad de Humahuaca. El proyecto intenta consolidarse como una propuesta de educación por el trabajo y por el arte buscando reducir el abandono de la escolaridad y prevenir los riesgos de ruptura del proceso de educación permanente fomentando la recuperación, valoración y respeto a las culturas originarias en todas sus dimensiones.

Hoy, un grupo de esos mismos jóvenes residentes deciden impulsar un Proyecto de Turismo Responsable con el propósito de generar un espacio de intercambio cultural orientado a todas aquellas personas que deseen compartir esta propuesta con los habitantes de la región, respetando su modo de vida, su interpretación del mundo, su espiritualidad, su producción de conocimientos, su ciencia. De esta manera se han reacondicionado algunos de los espacios de la Residencia Estudiantil para lograr albergar a los visitantes que compartan estos ideales de convivencia cultural.

El turismo que visite nuestras comunidades estará apoyando el desarrollo de estos pueblos a través del intercambio cultural e intelectual y promoviendo la sustentabilidad del proyecto educativo obteniendo a cambio experiencias únicas e irrepetibles.

Turismo Responsable

En la Residencia Estudiantil Ayni nos hemos propuesto llevar a la práctica un proyecto cooperativo de “turismo responsable”. ¿Qué entendemos por turismo responsable?: aquel turismo cuyo objetivo es involucrarse en la vida del pueblo o comunidad que se visita, respetando de éste sus costumbres, su modo de vida, su identidad cultural, su espiritualidad, en una relación de intercambio de conocimientos y culturalidad mutua, sin pretender que una cultura sea superior a otra, pero sí aceptando que son distintas. Es por ello que nos encontramos abocados, estudiantes y docentes, a la tarea de reacondicionar algunos espacios de nuestra Residencia para recibir a aquellas personas que deseen compartir estos conceptos. ¿Qué ofrecemos?: nuestra vivencia y cultura en concordancia con el hermoso paisaje que nos rodea.

¿Con qué comodidades contamos?: una infraestructura de amplísimos dormitorios a compartir con capacidad para 10 personas cada uno hasta completar una plaza de 20 camas simples, baños muy higiénicos para ambos sexos, con agua caliente, sábanas y frazadas. También podemos ofrecerles una cocina que funciona en un dormitorio que hemos acondicionado provisoriamente para esa función, platos hondos, algunos jarros y cubiertos y utensilios varios para cocina.

Fundamentos del Proyecto Ayni

Muchos/as jóvenes, luego de terminar el ciclo lectivo, se trasladan a regiones extrañas a su cultura en búsqueda de trabajo, por lo general de muy baja calificación, como el de las cosechas de la uva, cosecha de duraznos, entre otras. Esto contribuye en gran medida al desarraigo cultural, a la subestimación de sus conocimientos, al alejamiento de la familia, a la deserción escolar: muchos no regresan a continuar sus estudios o los que regresan repiten el año escolar ya que por estar lejos no pueden rendir las materias que no alcanzaron la calificación mínima, de esta manera la repitencia predispone al/la joven al abandono definitivo de la escuela formal, con las graves consecuencias que ello trae consigo: marginación, predisposición a actitudes en conflicto con la ley, drogodependencia, etc. Además, la desertificación poblacional en estas regiones va en continuo aumento, la población juvenil es casi inexistente, los/as abuelos/as cumplen con su ciclo vital, la reproducción de la vida humana termina en esos momentos, es por ello que se pueden observar en las diferentes Comunidades un gran número de casas abandonadas, tierras antes destinadas a las labores agrícolas hoy se encuentran en semi abandono, sólo ancianos/as y niños/as la trabajan. La tendencia de los/as jóvenes es a emigrar, es tal vez la “propuesta” más seria que encuentran ante la ausencia de alternativas válidas a sus intereses como originarios/as. La situación enunciada no es ajena a la Residencia Aborigen Comunitaria de Humahuaca, los/as jóvenes aquí también emigran en búsqueda de trabajo durante el receso escolar, como ya lo expresáramos más arriba, las consecuencias son también las ya manifestadas. Es en este marco que estimamos imprescindible la puesta en práctica de un proyecto de turismo de carácter “responsable”, esto contribuiría en primera instancia a prevenir el éxodo obligado, en búsqueda de trabajo de los/as jóvenes de nuestra Residencia, a la vez que podría esta experiencia replicarse y tomarse como una posible fuente de trabajo genuino en las propias Comunidades Aborígenes de donde son provenientes nuestros jóvenes alojados/as y con ello permitir la continuidad del desarrollo de la expresión cultural: tejidos, alfarería, musicalidad, entre otros tantos testimonios del arte popular hoy depreciados.

Videos ayni

¿Qué significa “AYNI”?

El significado de este concepto, en el idioma Runa Simi, más conocido por Quechua es: TRABAJO EN RECIPROCIDAD, colaboración, solidaridad mutua. El concepto de Ayni era utilizado en épocas del incario y aún antes de la Cultura Inca. Éstos, los Incas, tuvieron la virtud de difundirlo en toda el área del Tawantinsuyu (hoy los países de Colombia al sur, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Argentina; también era zona de influencia de esta cultura parte del territorio amazónico de Brasil). El Ayni consistía en el trabajo solidario destinado al usufructo de las Comunidades: construcción de caminos, de ámbitos de educación y formación, de edificios públicos, de plazas de juegos, etc.
Hoy, luego de siglos de lucha contra la opresión y el divisionismo entre los pueblos de la llamada América o Awya Yala, la unidad de éstos se materializa en los grandes encuentros de las organizaciones sociales populares de base, no sin grandes esfuerzos y muy a pesar de los obstáculos reaccionarios como los que viven nuestras hermanas Bolivia y Venezuela, todo ello con un fuerte y esperanzador ingrediente de los conocimientos y sabidurías de los pueblos indígenas u originarios, indispensables para la construcción de una nueva sociedad inclusiva en nuestros amplísimos territorios y en nuestras amplísimas y diversas culturas amantes de la paz y la solidaridad.

Características socioculturales de la zona

El área que se pretende beneficiar con la propuesta de “turismo responsable” está incluida dentro de la región conocida como Quebrada de Humahuaca. Los estudios antropológicos realizados concluyen que las culturas radicadas aquí tienen una antigüedad de diez mil años. Aunque étnicamente no resulta fácil definirla ya que por la proximidad geográfica a las yungas y su hábito productivo pecuari (1) podría decirse que en algunos aspectos se parecen a las poblaciones chaquenses-guaraníticas. Lo cierto es que, según las mismas crónicas de indias ya a la llegada de los conquistadores, éstos observaron un gran intercambio de productos entre las poblaciones de la región chaqueña, la andina y la costeña (Océano Pacífico).
Actualmente, las poblaciones trabajan en tierras comunitarias (2) que poseen a ambos lados de la precordillera del Zenta, es decir en la zona de tránsito quebrada-puna, al oeste de este cordón montañoso y en “la región de los valles de altura-yungas”, al este de dicho cordón. Las familias suelen trabajar, en su conjunto, en sus propias actividades productivas agropecuarias; sin embargo, cuando se trata de construir o mantener los caminos vecinales que unen sus poblaciones o los caminos de acceso a “los valles”, así como cuando se trata de problemáticas que afectan a su integridad física o intelectual es la Comunidad toda la que participa para dar solución favorable a sus necesidades. Las decisiones se toman en instancias asamblearias que suelen durar varios días, los que sean necesarios para llegar a un acuerdo, en lo posible consensuado. En tales reuniones participa la Comunidad en su conjunto y, cuando la situación lo requiere, se nominan delegado/as que los representan en instancias extraterritoriales.
La economía se caracteriza por ser de subsistencia; es decir, producen sus propios alimentos (granos de diferentes cualidades, hortalizas y ganados vacunos, ovinos y caprinos, en menor medida camélidos) que en muy pocas oportunidades son excedentes, cuando esto ocurre son intercambiados por otros que no produjeron. Es por tal motivo que se organizan ferias o encuentros de comunidades u organizaciones aborígenes en los diferentes poblados a fin de intercambiar lo producido en sus respectivas comunidades como así también animales con el objeto de mejorar la producción de éstos. Sólo cuando se ven obligados a visitar las ciudades para comprar insumos agrícolas, pagar impuestos o comprar comestibles que no elaboran recurren al uso del dinero.
Para la producción agrícola todavía utilizan técnicas rudimentarias, arados tirados por bueyes o caballos, esto debido a las fuertes pendientes de las montañas que hacen imposible el uso del tractor, también utilizan un instrumento originario conocido con el nombre de “chaki taqlla”, el cual cumple con una función similar al arado. Por otro lado, es habitual encontrarse con grandes parcelas de tierras sin producir, esto es debido a que las comunidades continúan manteniendo su costumbre milenaria de dejar descansar la tierra para luego de un período de aproximadamente cinco años y una vez recuperada, ponerla nuevamente a producir. También es posible advertir que las comunidades de estas regiones poseen diferentes tipos o cualidades de parcelas diseminadas por las regiones de la Puna, Quebrada, Valle y Yungas o selva, manteniendo de este modo la “distribución territorial del incario”(3), con lo cual era y es posible la subsistencia de estos pueblos.

(1) Las comunidades alternan su trabajo ganadero y agrícola según la estación del año: en verano se mantienen en la región Puna-Quebrada, en tanto que en invierno se trasladan al Valle y Yungas, más cálidos y productivos en época invernal.
(2) Es preciso destacar que las tierras son consideradas “comunitarias” por sus propios habitantes, aunque oficialmente desde las instituciones gubernamentales no se les reconoció tal derecho. (3) En épocas de la cultura Inka, la propiedad de la tierra era de carácter comunitario, es decir, ésta pertenecía al Ayllu, al Inka y al Sol, éstas se distribuían en unidades agrarias llamadas: tupu, sayaña y aynoka.